viernes, 9 de mayo de 2014

De vez en cuando

De  vez en cuando me vuelvo a preguntar por esos días,
y me vuelve a doler el cuerpo,
me duelen las ganas,
la cabeza , los días.

El sin sentido me molesta
y ahoga mi oído con
palabras sucias atrasadas del correo.


he perdido mucho de mí,
y de lo que alguna vez fui, soñé ser.
a veces paseo
y a veces te veo pasear con ella.

en calma, en acción, a deshoras.
es curioso como las líneas de las veredas
pueden trazar un camino inesperado
cuando no sabemos qué nos guía.


De vez en cuando, vuelvo a recorrer esos lugares con mi mente
y vuelvo a sentir ese mismo pesar
a veces yo paseo y te veo pasear.



miércoles, 7 de mayo de 2014

Me gustaba


Me gustaba mirar a las personas mientras caminaban,
Permaneciendo callada en algún rincón,
muda.
 Me gustaba sentir la calma mientras lo demás se rompía, el ruido de los pasos y de los autos hacía de mi espera algo pequeño, mirando desalentadamente a la gente que corría, o que caminaba rápido por las calles de la ciudad.

yo sin prisa observo,
en mi fragilidad, observo
me he sentido tantas veces ridícula caminando , contando cuantos pasos doy hasta llegar a mi destino

Y sigo sintiéndome ridícula.


domingo, 4 de mayo de 2014

paráfrasis de él

Él, con sus historias fantásticas
Él, con su caminar pausado, de lentas melodías que escucho antes de irme a dormir
él , de respirar melancólico
tiene un gesto pueblerino en su mirada que cae como el agua del otoño sobre el rostro pálido
y enflaquecido
 él, que pasea solitario,
sereno y en furia
calmado y en llamas
Estás siempre tan lejos de tu vida, tan incierto, navegante sobre un mar de cenizas que creaste entre las rocas,
que quemaste lentamente.
Estás encendiendo mi vida, mi vida de piedra y huesos y sabor a manzana,
como a la eternidad eres relámpago, y tu resplandor ilumina sombras.
Siempre ha existido él , hombre, niño, pálido, solo, triste, 
mudo, canción, ave, árbol.
llenas este pedazo de  tierra con tu presencia casi ajena
casi como si no quisieras estar ,
tu alma enorme como un océano emigra a cualquier sitio
 y tu cabello huele a soledad,
tienes tu pecho lleno de monedas con formas
similares a lunas y lágrimas.
Te pareces a un bosque desierto y olvidado en el que alguna vez alguien  habitó,
eres lo mismo que un viento salvaje e indomable que se acaba en cualquier momento,
eres costumbres, eres lo que me arrastra a la  maldad,
derribas parte de lo que eres con una mirada, y sigues existiendo, pero no vuelves, pero no sangras, pero no eres tú.